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Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos
jueves 21 de noviembre de 2019 - Edición Nº597
Trabajadores Impositivos » Artículos de interés » 26 abr 2019

El nacimiento de la jubilación


El Imperio Romano dominó gran parte del mundo entre los años 27 antes de Cristo y 476 después de Cristo, y para muchos historiadores, parte de su éxito militar se debió indirectamente a la creación del primer tipo de jubilación que se tenga registro.

Los soldados romanos se organizaban en legiones, que eran estructuras militares disciplinadas y sumamente efectivas. Estas legiones estaban compuestas por ciudadanos que se alistaban voluntariamente a la edad de 25 años y que debían permanecer en actividad durante 20 años. En épocas de guerra, en cambio, esta afiliación era obligatoria.

Cuando estos soldados llegaban a los 45 años se jubilaban y recibían una pequeña porción de tierra y un modesto capital. Incluso en algunas ocasiones se llegaron a fundar ciudades para asentar a los veteranos jubilados: Emérita Augusta (fundada por Octavio Augusto al licenciar a las legiones V y X) e Itálica (fundada por Escipión para los soldados heridos en la batalla de Ilipa).

Mucho más adelante en el tiempo, en el año 1884, el canciller prusiano Otto Von Bismarck creó el primer sistema estatal de seguridad social, al establecer seguros de ancianidad e invalidez con el fin de contrarrestar el creciente desarrollo del socialismo.

En 1911, Gran Bretaña implementó seguros por enfermedad, invalidez y desempleo. Al ver los beneficios que este sistema traía aparejado al responder demandas sociales y formar al mismo tiempo una base de consumo más estable, los demás países del mundo (incluidos los de la periferia) se fueron sumando.

En poco tiempo el régimen jubilatorio se expandió apoyando de alguna manera la revolución industrial y fomentando la cultura del trabajo entre los habitantes.

La jubilación en la Argentina comenzó a implementarse en los 40, y en sus comienzos colocó al país en un lugar de privilegio en materia de prestaciones sociales. Pero ese prestigio se fue “desinflando” con el correr de las décadas: los gobiernos “echaron mano” en reiteradas oportunidades a esos fondos y, como si fuese poco, la inflación minó las remuneraciones reales de los jubilados y pensionados.

En la ARGENTINA

-Sobre fines del siglo XIX comienza, bajo el sistema de mutualidades, a prestarse asistencia en caso de enfermedad o invalidez (origen del Hospital Español en nuestra ciudad).

-En 1904, se crea la Caja Nacional de Jubilaciones y Pensiones Civiles. Brinda cobertura a los trabajadores de la Administración Central. También se crea la Caja de Trabajadores Ferroviarios.

-En 1921, se amplía el número de Cajas de Jubilaciones y Pensiones, Bancarios y Trabajadores de Empresas y Servicios Públicos. De algún modo, comienza en el Sistema Previsional Argentino lo que dio en llamarse “Capitalización Colectiva” (cualquier similitud con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad o FGS, es pura coincidencia).

-En 1930, el sistema se fragmenta por la existencia de múltiples cajas. También comienzan a autorizarse jubilaciones a edades muy tempranas, con bajo nivel de aportes y beneficios muy altos (cualquier similitud con las jubilaciones de privilegio o que superan el haber máximo de 36.000 pesos mensuales, es pura coincidencia).

-De 1940 a 1954, se asiste a la expansión de la Seguridad Social. Ya en 1949, un total de 2.328.000 trabajadores habían accedido a la cobertura legal. Pero un año antes, y para atender el déficit de las Cajas, se debió crear un Fondo Estabilizador, con recaudación proveniente de un aumento del impuesto a las ventas.

-En 1958, la ley 14499 determinó que el haber jubilatorio sería el equivalente al 62% móvil de la remuneración mensual. Nuevamente, el haber se calculó independientemente de los aportes necesarios para financiarlo.

-A partir de 1960, comienza el período agudo de la crisis. El Estado se endeuda con alas cajas para pagar el gasto corriente, se asiste al retiro prematuro de trabajadores que se jubilan a los 50 años. Entre 1963 y 1966, y ante la enorme cantidad de juicios entablados contra las Cajas que no podían pagar las prestaciones, se estableció por decreto la inembargabilidad de las Cajas Nacionales de Prestación y se determinó una nueva forma de cálculo, pasado el mismo a ser el 70% de los tres mejores años. A partir de 1970, con la agudización del proceso inflacionario, la brecha entre el haber activo y el pasivo, se hizo cada vez más notorio hasta llegar a 1994 donde se sancionó la ley 24241 vigente, donde se establece el sistema de capitalización individual AFJP, habiéndose estatizado el mismo en octubre de 2008, pasando a ser un sistema estatal con un FGS, Fondo de Garantía de Sustentabilidad.

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